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EL VLOG DEL DOCUMENTAL METAMORFOSIS - ADRIANO

ORCE, EL OLDUVAI ANDALUZ

Kurro rueda en Barranco LeónKurro rueda en Barranco León

El mayor de los misterios habita en nuestro propio ser. ¿Cómo llegamos a ser humanos? ¿Cómo nació nuestra inteligencia? ¿Cómo evolucionamos? Preguntas fundamentales que nos inquietan y ocupan al tiempo. La ciencia, que aún no ha podido desentrañarlas al completo, se afana en los contados yacimientos paleoantropológicos que existen en el mundo, dos de los cuales se encuentran en España, Atapuerca, en Burgos, y Orce, en Granada.

El relato bíblico, con Adán y Eva, el Arca de Noé y Moisés, nos sirvió, durante miles de años, para explicar el mundo que nos rodeaba. Dios creó a los peces del mar, las aves del cielo y a las bestias terrestres tal y como las conocíamos. A nosotros el sexto día y al séptimo descansó. Pero pronto, este relato se desvelaría insuficiente. Desde finales del siglo XVIII comenzaron a conocerse los fósiles de animales gigantescos y desconocidos, seres monstruosos sin ningún parecido con los actuales. Los dinosaurios hacían su aparición y fueron bautizados como seres antediluvianos, bestias antiguas que, al no haber tenido cabida en el Arca de Noé, habrían perecido ahogados. La ciencia comenzó su trabajo y pronto Darwin formularía su teoría de la evolución de las especies. La sola posibilidad de que la humanidad procediera del mono generó un debate intenso cuyo eco aún perdura en nuestros días.

A lo largo del siglo XX, el descubrimiento de los fósiles de homínidos nos mostró el camino recorrido por una humanidad titubeante e incipiente. Y así supimos, gracias a Lucy, que hace más de tres millones de años, los australopitecus, se pusieron de pie al abandonar los árboles, que hace más de dos millones de años, los Homo habilis comenzaron a tallar la piedra y que hace 1,9 años apareció el Homo erectus, que ya seríamos nosotros, de alguna manera, y que emigró desde África para colonizar el resto del planeta. Pero la ciencia continúa con sus trabajos y no se descartan profundas modificaciones en este relato. Por eso, cada nuevo descubrimiento de un fósil humano es celebrado internacionalmente, pues arroja una luz primordial para avanzar en el conocimiento de nuestra propia historia como especie.

El yacimiento mítico, Olduvai, se encuentra en el corazón de África, en Tanzania. El famoso matrimonio Leakey logró arrancar de sus entrañas fósiles y útiles que configuraron nuestro actual imaginario de la evolución. Decir Olduvai es mentar la Meca de la paleoantropología. Pues bien, los andaluces tenemos en Orce nuestro propio Olduvai, y no tan solo por la semejanza de sus hermoso paisajes y fértiles gargantas. En Orce se han encontrado útiles de piedra de 1,4 millones de años de antigüedad. El cráneo descubierto por Gibert aún se encuentra en debate, pero, de confirmarse – lo que es posible – nuestra presencia se retrotraería a 1,6 millones de años. Quién sabe. El caso es que, fueran habilis o erectus, los homínidos ya campeaban por nuestro territorio hace casi dos millones de años. El debate está servido. ¿Por dónde llegaron? ¿A través del Medio Oriente tras atravesar Europa entera? ¿Por el Estrecho de Gibraltar? Le corresponde a la ciencia responder a esas y a otras preguntas esenciales. Orce custodia en su seno el arcano que desvelará nuestra propia evolución en suelo europeo.

Un equipo de paleoantropología de la universidad de Granada, dirigido por Juan Manuel Jiménez Arenas, excava en estos momentos algunos de los yacimientos de Orce, una investigación de gran relevancia internacional. En Orce se han descubierto las industrias líticas y los restos humanos más antiguos de Europa. Intuimos que este yacimiento formidable alberga aún enormes tesoros paleoantropológicos por descubrir. Si Olduvai se considera la cuna de la humanidad, Orce es, sin duda alguna, la cuna de la humanidad europea y se encuentra, además, junto a nosotros, bajo nuestro suelo. Defendamos su patrimonio y apoyemos la delicada y compleja tarea de investigación, porque descubrir ese pasado remoto es, de alguna manera, descubrirnos a nosotros mismos.

Manuel Pimentel Siles

 

(Artículo publicado en andaluciainformacion.es)

 


 

 LA LUZ DEL SURESTE 

Manuel Pimentel tallando sílex bajo las instrucciones de Juan A. Marín. Foto Martín LermaManuel Pimentel tallando sílex bajo las instrucciones de Juan A. Marín. Foto Martín Lerma

 "No hay ningún invento que sea, en última instancia, importante, medido con las dimensiones gigantes de la evolución integral".

La cita es de José Ortega y Gasset, concretamente de su obra "Meditación de la técnica y otros ensayos sobre ciencia y filosofía". En mi opinión, un volumen que conviene re-visitar en estos tiempos de epifanía tecnológica. 

En la foto de arriba está Manuel Pimentel aprendiendo a tallar sílex con un consumado maestro, que no es otro que Juan Antonio Marín de Espinosa. Ignacio Martín Lerma nos dio el aviso de la pericia, casi virtuosismo de Juan Antonio para el asunto de la raedera y el buril, y lo cierto es que no andaba para nada desencaminado, antes bien lo contrario. 

Últimamente Manuel Pimentel nos dice mucho que en términos evolutivos,  hay un parpadeo entre el primer golpe para obtener un percutor y la inteligencia artificial aplicada - por ejemplo - a la geolocalización. Dicho así puede sonar categórico, pero ya lo sugirió Stanley Kubrick en 1968 en su  2001: Space Odissey (2001, una odisea en el espacio) producida por el cineasta británico para la Metro. Kubrick se había basado en un texto de 1948 de Arthur C. Clarke. ¿Cómo olvidar aquel fémur o húmero que vuela y la extraña nave espacial que termina presidiendo una reunión de homínidos?

Evolución, inteligencia artificial... A fin de cuentas la propia naturaleza de la especie y el que se atisba como camino hacia el futuro. Un camino, que puede resultar apocalíptico, si entendemos que una Inteligencia Artificial superior descartaría a los humanos del panorama por suponer (la Humanidad) quizás una pérdida de tiempo o una carga excesiva. Claro que también podríamos ser eficientes esclavos. Bueno, igual al final hay guerra como en Terminator de James Cameron o un poco de jaleo como en Yo Robot de Alex Proyas. 

Parecen el pasado más remoto y el futuro más incierto, polos que se tocan. Nos hacen cavilar, elucubrar, especular, soltar a la "loca de la casa". Michel Walker, Manuel Pimentel, Carmen Martínez y Manuel Navarro en Cueva NegraMichel Walker, Manuel Pimentel, Carmen Martínez y Manuel Navarro en Cueva Negra

El camino de los primeros seres humanos nos está llevando este verano por lugares como Olduvai, Orce o Carava de la Cruz. Y pronto iremos por Atapuerca. 

El Sureste tiene una luz especial, cegadora, que se convierte en desgarradora en los blancos barrancos de Orce. Allí, en Barranco León y otros yacimientos, se documenta presencia humana hace casi un millón y medio de años. El Olduvai andaluz, como lo bautizó Emiliano Aguirre. 

Las condiciones del Sureste, geológicas y climáticas, permiten la conservación de yacimientos con presencia humana muy antigua: Cueva Negra, Cúllar Uno, Solana del Zamborino o el mismo Orce. Un verdadero filón, créanme. 

Michael Walker y su equipo nos aseguraron ayer - sin duda - que en Cueva Negra se documentan, por el momento, el fuego controlado más antiguo conocido fuera de África y uno de los primeros bifaces. Walker es un sabio, yo no echaría sus conclusiones en saco roto. 

Las pruebas para determinar si el fuego de Cueva Negra fue intencionado o no, se basan en su registro de temperatura; a los efectos que un número determinado de grados produce en la materia. Parece que en Cueva Negra la combustión fue altísima,  lo que induce a pensar que fue mantenida así intencionadamente, con algún propósito. 

Parece que humanos inteligentes habitaron el Tajo de la Encarnación hace casi un millón de años. Es un lugar clave para comprender la evolución de nuestra especie en el continente europeo, como también lo son el resto de yacimientos del Sureste. 

Tal vez un día no muy lejano, una inteligencia artificial nos ayude a resolver el entuerto, ¿se lo imaginan? Yo sí. 

 

Manuel Navarro


 

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