{"id":1117,"date":"2019-11-03T10:00:00","date_gmt":"2019-11-03T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/arqueomania.es\/wordpress\/?p=import-117"},"modified":"2019-11-03T10:00:00","modified_gmt":"2019-11-03T10:00:00","slug":"lecciones-numantinas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/2019\/11\/03\/lecciones-numantinas\/","title":{"rendered":"LECCIONES NUMANTINAS"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/arqueomania.es\/attachments\/Image\/GUERREROS-WEB.jpg\" alt=\"CER&Aacute;MICA NUMANTINA DE LOS SOLDADOS.\">CER&Aacute;MICA NUMANTINA DE LOS SOLDADOS.<\/p>\n<p>Hemos regresado al sur, al sur que se resiste a entrar en el oto&ntilde;o como Numancia se resisti&oacute; a Roma. Este verano infinito trae tambi&eacute;n aires de muerte, de algo enorme e irreversible que oscila sobre nuestras cabezas. Nada permanece, el clima tampoco, y menos ahora que nos proponemos vivir en una hu&iacute;da irrefrenable que todo lo deglute en su agujero negro consumista.<\/p>\n<p>El mi&eacute;rcoles pasado desde la atalaya de Gormaz, tras haber pasado por la legendaria Calata&ntilde;azor nos pregunt&aacute;bamos por la vida de las huestes del caudillo de Cortes de la Frontera en esta lejana &ndash; para ellos &ndash; frontera del Duero. Las tropas de Almanzor estaban formadas por hombres de r&iacute;os m&aacute;s c&aacute;lidos y de paisajes m&aacute;s f&eacute;rtiles.<\/p>\n<p>Mirando el campo soriano siempre se experimentan una altura y un vac&iacute;o dif&iacute;ciles de explicar. Hay una atm&oacute;sfera absoluta y n&iacute;tida que te cambia la percepci&oacute;n. Algo tienen esas tierras altas, ahora deshabitadas en gran parte: un magnetismo po&eacute;tico, una soledad sonora, una quietud molinosista. Si se presta atenci&oacute;n desde las murallas de Gormaz se pueden o&iacute;r el batir de alas de los buitres lejanos y rumor del Duero.<\/p>\n<p>Partidas de hombres armados arrasando a los enemigos, quemando cosechas, vaciando graneros o mancillando doncellas. Muerte y venganza a hierro. Aceifas y cabalgadas; leyendas del Cid y de guerreros a&uacute;n m&aacute;s antiguos y nobles.<\/p>\n<p>Ya nadie quiere vivir por aqu&iacute;, o casi nadie. El campo se abandona y queda para el paseo, para el puente largo, para la mirada desde el coche el&eacute;ctrico o la bici con motor. Nadie quiere oler los cerdos o las gallinas, a nadie preocupa si el lobo mata las ovejas de un pastor abandonado. Pero hubo un tiempo que no fue as&iacute;, una &eacute;poca legendaria en que la m&aacute;s grande potencia militar que vieron los siglos choc&oacute; con los irreductibles de Numancia.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/arqueomania.es\/attachments\/Image\/GORMAZ-WEB_1.jpg\" alt=\"GORMAZ. FOTO CARMEN.\">GORMAZ. FOTO CARMEN.<\/p>\n<p>Numancia fue un episodio dif&iacute;cil para todos los protagonistas: Roma, no pod&iacute;a permitir la rebeli&oacute;n de una confederaci&oacute;n celtib&eacute;rica. Hispania y el paso hacia el oro del norte lo exig&iacute;an. Los numantinos, por su parte, no quer&iacute;an someterse al poder de los invasores y el resto de celt&iacute;beros &ndash; si bien sent&iacute;an afinidad por Numancia &ndash; no pod&iacute;an presentar batalla a Roma, so pena de aniquilaci&oacute;n total. Para ellos era m&aacute;s rentable trabajar como mercenarios para el extranjero que defender el fuero de los numantinos.<\/p>\n<p>Estrat&eacute;gicamente el panorama estaba claro. Si los habitantes, unos seis mil, de Numancia, se hubieran rendido, les habr&iacute;a ido mejor, pero habr&iacute;amos perdido una leyenda; una gesta que se convirti&oacute; en la m&aacute;s citada de la Antig&uuml;edad. Los romanos fueron los primeros interesados en exaltar la resistencia numantina, la dificultad del sitio y la victoria final. Hab&iacute;an empe&ntilde;ado hacienda y honra en ello.<\/p>\n<p>Tal vez por eso, Publio Cornelio Escipi&oacute;n no quiso dejar nada al azar. Escarmentado por los hechos del primer sitio de Numancia en 153 a.C. donde las emboscadas, la disciplina militar de los locales y sus redes de suministros hab&iacute;an acabado con el empuje romano &ndash; que incluy&oacute; elefantes &ndash; decidi&oacute; crear un gran ej&eacute;rcito de hombres bien entrenados y pertrechados.<\/p>\n<p>Para ello, los tuvo varios meses &ndash; algunas fuentes hablan de cuatro &ndash; entrenando hasta estar prestos para el asedio. No quer&iacute;a una tropa ociosa, sino alerta, prevenida para entrar en combate en cualquier momento y para resistir hasta el final. Una de las lecciones de Numancia es el valor &ndash; inequ&iacute;voco &ndash; de la preparaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Otra lecci&oacute;n es la decisi&oacute;n, el empuje para ejecutar un plan cuando el fr&iacute;o an&aacute;lisis nos da la soluci&oacute;n. Escipi&oacute;n supo que la mejor manera de acabar con los numantinos era mat&aacute;ndolos de hambre, por eso los cerc&oacute; y tuvo paciencia. La paciencia necesaria y la frialdad imprescindible.<\/p>\n<p>Seguro que desde Renieblas, donde aposent&oacute; sus reales, Escipi&oacute;n deb&iacute;a o&iacute;r a diario el lamento de los numantinos.<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/arqueomania.es\/attachments\/Image\/CABANA-WEB.jpg\" alt=\"NUMANCIA. RECREACI&Oacute;N. \">NUMANCIA. RECREACI&Oacute;N. <\/p>\n<p>Los habitantes de Lutia &ndash; ciudad a&uacute;n no excavada ni localizada &ndash; concretamente los j&oacute;venes, trataron de prestar ayuda tras el desesperado llamamiento de Ret&oacute;genes el Caraunio, quien fue capaz de sortear el muro perimetral sobre Numancia y llegar hasta esta ciudad celtib&eacute;rica de Lutia. Pero los ancianos del consejo prefirieron delatar a los j&oacute;venes &ndash; 400 &ndash; que perdieron su mano derecha bajo el hierro romano. Otra gran lecci&oacute;n: los viejos prefirieron salvar al conjunto negociando y delatando antes de perderlo en una aventura condenada al fracaso.<\/p>\n<p>Y es que hay que saber medir las propias fuerzas, el impacto y alcance de las mismas y en caso contrario a una poseer una superioridad manifiesta, prestarse a negociar. Negociar es siempre renunciar, pero cerrarse en banda ante un arrolladora realidad, es condenarse a desaparecer. Que es lo que les sucedi&oacute; a los numantinos.<\/p>\n<p>Debi&oacute; resultar muy amargo el d&iacute;a en que los generales celt&iacute;beros comprobaron que estaban solos y rodeados. Que hab&iacute;an fallado estrepitosamente en su estrategia; que estaban condenados a morir intramuros o fuera; destinados a la tortura o la esclavitud. Y de ah&iacute;, al drama del suicidio y al horror can&iacute;bal solo hubo unas cuantas miradas.<\/p>\n<p>A pesar de las palabras que T&aacute;cito puso en boca del &uacute;ltimo ar&eacute;vaco sometido en Termancia: &ldquo;Hoy muri&oacute; aqu&iacute;, la Espa&ntilde;a (Hispania) antigua&rdquo;, los numantinos, su memoria, es inmortal como la de Aquiles, aunque su destino resultara igualmente infausto.<\/p>\n<p>Las lecciones de Numancia mantienen toda su vigencia. Pasen por el Museo Numantino de Soria, donde se celebra su Centenario, y vean la exposici&oacute;n que ha organizado Marian Arlegui, su directora conservadora. Ver&aacute;n, que no les miento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Manuel Navarro<\/p>\n<p><a href=\"..\/..\/home\/una-pica-en-jordania\/\">&laquo; Anterior<\/a> | <a href=\"..\/..\/home\/numanciay-el-fiero-halito-celtiberico-que-nos-conforma\/\">Siquiente &raquo;<\/a><a href=\"..\/..\/\">Atr\u00e1s<\/a><\/p>\n<p><noscript><\/p>\n<p>\t\t\tEl soporte de JavaScript no est\u00e1 activado en su navegador. Para ver el contenido de esta p\u00e1gina, active JavaScript. Haga clic <a href='http:\/\/www.google.com\/support\/bin\/answer.py?answer=23852' target='_blank'>aqu\u00ed<\/a> para descubrir c\u00f3mo activar JavaScript.<\/p>\n<p><\/noscript><\/p>\n<h2>Arqueoman\u00eda<\/h2>\n<p>Mi direcci\u00f3n, Mi ciudad, Espa\u00f1a&nbsp; &nbsp; &nbsp;| &nbsp; &nbsp; &nbsp; Mi tel\u00e9fono &nbsp; &nbsp; &nbsp; | &nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"mailto:Mi email\">Mi email<\/a><\/p>\n<p>&copy; 2014. Mi empresa. All Rights Reserved.<\/p>\n<div\n\n\n<p><em>Publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/arqueomania.es\/home\/lecciones-numantinas\/\">https:\/\/arqueomania.es\/home\/lecciones-numantinas\/<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CER&Aacute;MICA NUMANTINA DE LOS SOLDADOS. Hemos regresado al sur, al sur que se resiste a entrar en el oto&ntilde;o como Numancia se resisti&oacute; a Roma. Este verano infinito trae tambi&eacute;n aires de muerte, de algo enorme e irreversible que oscila sobre nuestras cabezas. Nada permanece, el clima tampoco, y menos ahora que nos proponemos vivir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-1117","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos-antiguos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1117","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1117"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1117\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1117"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1117"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1117"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}