{"id":1116,"date":"2019-11-04T10:00:00","date_gmt":"2019-11-04T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/arqueomania.es\/wordpress\/?p=import-116"},"modified":"2019-11-04T10:00:00","modified_gmt":"2019-11-04T10:00:00","slug":"numanciay-el-fiero-halito-celtiberico-que-nos-conforma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/2019\/11\/04\/numanciay-el-fiero-halito-celtiberico-que-nos-conforma\/","title":{"rendered":"NUMANCIAY EL FIERO H\u00c1LITO CELTIB\u00c9RICO QUE NOS CONFORMA"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/arqueomania.es\/attachments\/Image\/CABANA-WEB_1.jpg\" alt=\"NUMANCIA. FOTO NAVARRO.\">NUMANCIA. FOTO NAVARRO.<\/p>\n<p>Recorremos la vieja Hispania de norte a sur, de este a oeste, en horas mon&oacute;tonas de radio,charla y carretera, mucha carretera. Su geograf&iacute;a y sus paisajes nos retrotraen a aquellos pueblos &iacute;beros de la Edad del Hierro que los habitaron hace m&aacute;s de dos mil a&ntilde;os, hasta que Roma lograradiluir y homogenizar en su cultura nutricia tantos y tan variados pobladores, siempre en lucha inestable y permanente entre ellos. O, al menos, eso es lo que se deduce de la lectura de los cl&aacute;sicos y de la arqueolog&iacute;a, aunque algunas voces disienten de esta visi&oacute;n. Nosotros, por si las moscas, nos quedamos, en este caso, con la lectura mayoritaria, que habla de pueblos diversos muy celosos de su identidad e independencia con respecto a los pueblos vecinos. Algo de eso nos suena en la pol&iacute;tica actual, &iquest;verdad? Y es que a&uacute;n nos conforma esa sangre &iacute;bera, levantisca y berroque&ntilde;a, presta a amurallar y recelar.<\/p>\n<p>Cuando los romanos llegaron a la Hispania, y seg&uacute;n sus cr&oacute;nicas, se encontraron a sus pobladores divididos en multitud de pueblos, a los que agruparon, m&aacute;s o menos, entres grandes familias culturales de dif&iacute;cil definici&oacute;n e inciertos per&iacute;metros. Por simplificarlo, y seg&uacute;n los c&aacute;nones cl&aacute;sicos, esas grandes culturas se tratar&iacute;an de los &iacute;beros, los celtas y los celt&iacute;beros, cada una de ella integradas por varios y diferentes pueblos. Pues bien, a lo largo de nuestros viajes hemos ido conociendo a muchos de ellos. A los turdetanos y bastetanos del sur, a los edetanos de Sagunto, a los indigetes de Ullastret,a los ilegertes de Els Villars o a las ar&eacute;vacos de Numancia y Tiermes, por citar tan s&oacute;lo a alguno de ellos. Podr&iacute;amos, tambi&eacute;n, nombrar a los vacceos, a los carpetanos, a los vetones, c&aacute;ntabros o astures, sin que agot&aacute;ramos la lista de los que eran. Muchos y todos, en apariencia, mal avenidos entre s&iacute;. Luchaban y se saqueaban con frecuencia. Se odiaban y se tem&iacute;an, por lo que sus ciudades se encontraban fuertemente amuralladas. Sociedades guerreras como eran, idealizaban al h&eacute;roe conquistador y se desangraban los unos a los otros, a&uacute;n los pertenecientes al mismo pueblo, merced los avatares t&aacute;cticos de los intereses de las ciudades estados y de las confederaciones ef&iacute;meras que entre ellas armaban para atacar o defenderse. Pues este era el avispero que Roma, gran potencia unida y unificadora, se encontrar&iacute;a tras derrotar a los cartagineses y comenzar la conquista de la Hispania secular.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Visitar Numancia es aprender del alma humana y adentrarte en el mito desolado de la muerte heroica, o de la muerte absurda, seg&uacute;n quiera verse o leerse. Los ar&eacute;vacos, junto a otros pueblos celtib&eacute;ricos como los belos y pelendones, llevaban veinte a&ntilde;os toc&aacute;ndoles las narices a la misma Roma. Situ&eacute;monos a mediados del siglo II antes de Cristo, en plena expansi&oacute;n de una Rep&uacute;blica vigorosa y triunfante. El Senado decidi&oacute; finalizar aquella humillante sangr&iacute;a y envi&oacute; para derrotar a aquellos fastidiosos celt&iacute;beros a su mejor general, a Publio Cornelio Escipi&oacute;n, nieto del m&iacute;tico y formidable Escipi&oacute;n el Africano vencedor de &Aacute;nibal y de los cartagineses. Roma hab&iacute;a decidido sofocar para siempre a los ind&oacute;mitos ar&eacute;vacos y, de paso, dar una lecci&oacute;n que los pueblos de la Celtiberia no pudieran olvidar jam&aacute;s. Escipi&oacute;n lleg&oacute; a Hispania y reuni&oacute; un ej&eacute;rcito de 60.000 soldados, la inmensa mayor&iacute;a reclutados entre mercenarios &iacute;beros, procedentes de los odiados pueblos vecinos, que se regodear&iacute;an de las penas numantinas mientras que se llenaban los bolsillos con sus pagas y saqueos mercenarios.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Escipi&oacute;n se prepar&oacute; a conciencia. Entren&oacute; con dureza a sus tropas e impuso una dura disciplina, al tiempo que realizaba incursiones contra las ciudades cercanas, como muestra de su poder. Una vez preparado, en 134 a.C. inici&oacute; el sitio de la capital de los ar&eacute;vacos, Numancia. Decidi&oacute; no atacar de frente, sino rendirlos por hambre. Y para ello construy&oacute; una muralla con foso, de kil&oacute;metros de longitud, que aislaba por completo a los numantinos del exterior. Todav&iacute;a se pueden advertir los restos arqueol&oacute;gicos de los campamentos romanos que custodiaban la ratonera en la que se hab&iacute;a convertido Numancia. Y, fue precisamente nuestro viejo amigo Schulten qui&eacute;n los descubri&oacute; y excav&oacute;.<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/arqueomania.es\/attachments\/Image\/PLACA-CELTIBERA-IBIZA.jpg\" alt=\"INSCRIPCI&Oacute;N &Iacute;BERA\">INSCRIPCI&Oacute;N &Iacute;BERA<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los numantinos, siempre confiaron en recibir el apoyo los otros pueblos celt&iacute;beros, como los belos, a los que ellos hab&iacute;an ayudado antes. Pero fue una espera in&uacute;til, ya que sus antiguos aliados los dejaron abandonados a su suerte, temerosos de la represalia romana. M&aacute;s duro para ellos fue a&uacute;n la negativa de ayuda por parte de las otras ciudades ar&eacute;vacas, como Tiermes o Uxama, ciudades que consideraban hermanas. Pues ni por esas. Los meses pasaban con una lentitud desesperante y los pocos y osados mensajeros que lograban salir del cerco romano regresaban, si pod&iacute;an, con una desgarradora respuesta, con un rotundo &ldquo;no&rdquo; que sonaba a traici&oacute;n y desenga&ntilde;o. Los antiguos aliados se desentend&iacute;an por completo del futuro de Numancia, ocupados y preocupados por su propio futuro.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando los alimentos ya escaseaban, los numantinos lograron hacer llegar un mensaje de auxilio a la cercana ciudad de Lutia. Algunos de sus j&oacute;venes se mostraron dispuestos a ayudar a sus compatriotas, pero el consejo de ancianos se neg&oacute;. Enterado Escipi&oacute;n, orden&oacute; apresar a 400 j&oacute;venes de Lutia a los que cort&oacute; la mano derecha, como definitivo escarmiento y advertencia. Nunca, nadie m&aacute;s, os&oacute; apoyar a los numantinos, que quedaron definitivamente sentenciados a muerte. S&oacute;lo era ya cuesti&oacute;n del tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tras quince meses de asedio, ya en el a&ntilde;o 133 a.C., la poblaci&oacute;n numantina se encontraba diezmaba por el hambre y las enfermedades. Supieron que todo estaba perdido y conocieron del sabor amargo de la derrota. La mayor&iacute;a, entonces, decidi&oacute; quitarse la vida antes que entregarse a su odiado enemigo. Cuando, finalmente, Escipi&oacute;n entr&oacute; en la ciudad se la encontr&oacute; abrasada, con unos pocos supervivientes que llev&oacute; como trofeo a Roma. Mor&iacute;a Numancia para dar nacimiento a su mito inmortal.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y nosotros, dos mil a&ntilde;os despu&eacute;s, a&uacute;n seguimos con aquel ind&oacute;mito h&aacute;lito &iacute;bero que nos impulsa a amurallar nuestro oppidum para luchar contra el vecino, prestos siempre a odiar e incendiar. As&iacute; somos, y probable y desgraciadamente, as&iacute; seguiremos siendo dos mil a&ntilde;os m&aacute;s.<\/p>\n<p>Manuel Pimentel<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"..\/..\/home\/lecciones-numantinas\/\">&laquo; Anterior<\/a> | <a href=\"..\/..\/home\/vesubio\/\">Siquiente &raquo;<\/a><a href=\"..\/..\/\">Atr\u00e1s<\/a><\/p>\n<p><noscript><\/p>\n<p>\t\t\tEl soporte de JavaScript no est\u00e1 activado en su navegador. Para ver el contenido de esta p\u00e1gina, active JavaScript. Haga clic <a href='http:\/\/www.google.com\/support\/bin\/answer.py?answer=23852' target='_blank'>aqu\u00ed<\/a> para descubrir c\u00f3mo activar JavaScript.<\/p>\n<p><\/noscript><\/p>\n<h2>Arqueoman\u00eda<\/h2>\n<p>Mi direcci\u00f3n, Mi ciudad, Espa\u00f1a&nbsp; &nbsp; &nbsp;| &nbsp; &nbsp; &nbsp; Mi tel\u00e9fono &nbsp; &nbsp; &nbsp; | &nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"mailto:Mi email\">Mi email<\/a><\/p>\n<p>&copy; 2014. Mi empresa. All Rights Reserved.<\/p>\n<div\n\n\n<p><em>Publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/arqueomania.es\/home\/numanciay-el-fiero-halito-celtiberico-que-nos-conforma\/\">https:\/\/arqueomania.es\/home\/numanciay-el-fiero-halito-celtiberico-que-nos-conforma\/<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NUMANCIA. FOTO NAVARRO. Recorremos la vieja Hispania de norte a sur, de este a oeste, en horas mon&oacute;tonas de radio,charla y carretera, mucha carretera. 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