{"id":1073,"date":"2021-02-18T10:00:00","date_gmt":"2021-02-18T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/arqueomania.es\/wordpress\/?p=import-73"},"modified":"2021-02-18T10:00:00","modified_gmt":"2021-02-18T10:00:00","slug":"santa-vittoria-de-serri-nuestro-encuentro-con-la-nuraga-y-con-el-templo-pozomistico-y-monumental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/2021\/02\/18\/santa-vittoria-de-serri-nuestro-encuentro-con-la-nuraga-y-con-el-templo-pozomistico-y-monumental\/","title":{"rendered":"SANTA VITTORIA DE SERRI, NUESTRO ENCUENTRO CON LA NURAGA Y CON EL TEMPLO-POZOM\u00cdSTICO Y MONUMENTAL"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/arqueomania.es\/attachments\/Image\/20210204_140811.jpg\" alt=\"POZO DE SANTA VITORIA. FOTO PIMENTEL\">POZO DE SANTA VITORIA. FOTO PIMENTELEl jueves se producir&iacute;a nuestro primer contacto con la cultura nur&aacute;gica, clara exponente del Bronce sardo como ya sabemos. Nuestro primer destino, el &aacute;rea arqueol&oacute;gica de Santa Vittoria de Serri, que, como el museo de Laconi el d&iacute;a anterior, abrieron expresamente para Arqueoman&iacute;a, pues todos los monumentos se encontraban cerrados al p&uacute;blico, COVID mediante.<\/p>\n<p>El yacimiento, conocido como santuario nur&aacute;gico de Santa Vittoria, posee una superficie de casi veinticinco hect&aacute;reas y se sit&uacute;a sobre una meseta que domina dos grandes valles. La meseta queda determinada por unos farallones rocosos que la har&iacute;an inexpugnable en caso de asedio. Pero, aunque enseguida hablaremos de guerra, queremos primero destacar el car&aacute;cter sagrado del lugar, bajo la advocaci&oacute;n actual de Santa Vittoria, una m&aacute;rtir local que goza de gran veneraci&oacute;n por la gente del pueblo. En efecto, una capillita con una imagen de la santa imbuida en un gran trozo de roca &#8211; &iquest;influencia acaso de las estatuas -menhir? &ndash; nos bendice en nuestra entrada al recinto. Y, entonces, el arque&oacute;logo Federico Porcedda &ndash; que habla razonablemente el espa&ntilde;ol por haber estudiado en Granada &ndash; nos cuenta brevemente la historia del lugar y de sus excavaciones, su importancia arqueol&oacute;gica y, sobre todo, nos transmite que el lugar ha mantenido su car&aacute;cter sagrado durante milenios, por lo menos desde los tiempos nur&aacute;gicos hasta ahora, ya que el culto se mantiene en una capilla en honor de santa Victoria, muy venerada por las gentes de Serri. Es curioso la tenacidad de los lugares sagrados de la antig&uuml;edad, empe&ntilde;ados en seguir alimentando esp&iacute;ritus a lo largo de los siglos. El lugar se conoce como Santuario Nur&aacute;gico de Santa Vittoria y sobre sus ruinas se erige una capilla cristiana, que mantiene la vela encendida a la diosa sincr&eacute;tica de ayer y a la Virgen de hoy.<\/p>\n<p>Pero antes del santuario, estuvo la nuraga. Antes del rezo, la defensa, antes de la ofrenda, la espada. Porque por algo escogieron un lugar elevado de f&aacute;cil defensa en vez de edificar en el c&oacute;modo llano. En efecto, en un extremo de la meseta se levant&oacute;, sobre el 1.800 a.C., la nuraga fundacional, cuyo arranque cicl&oacute;peo es a&uacute;n hoy visible. Posteriormente, alrededor del 1300 a.C., se edificar&iacute;an sobre esa nuraga un complejo y rico santuario nur&aacute;gico, utilizando algunos de sus elementos. Pero no avancemos y reflexionemos sobre el uso primero de la nuraga. Cuando formulamos a los expertos la pregunta obligada, el para qu&eacute; fueron erigidas, varias son las respuestas. Fortificaci&oacute;n, poblado, lugar de reuni&oacute;n o culto, elemento de prestigio, arquitectura de poder, instalaci&oacute;n para controlar el territorio, o una mezcla de todas ellas, como parecer&iacute;a m&aacute;s probable. Pero el caso, es que, en el lenguaje visible y secular de las construcciones, la nuraga parece hecha para la guerra, una guerra que, al parecer y seg&uacute;n los indicios arqueol&oacute;gicos, fue bastante frecuente en las azarosas vidas de los habitantes del Bronce.&nbsp;<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/arqueomania.es\/attachments\/Image\/20210204_134906.jpg\" alt=\"SERRI, FOTO PIMENTEL\">SERRI, FOTO PIMENTEL<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y si las estatuas-menhir, como elemento calcol&iacute;tico, nos hablaban de paz, las nuragas, como construcciones protot&iacute;picas del Bronce, nos remiten a la guerra. Aunque los arque&oacute;logos nos insistieron una y otra vez durante nuestras visitas que no deb&iacute;amos ver la nuraga como una simple fortificaci&oacute;n, la verdad es que su aspecto resulta intimidatorio, con su gran aparato de torres colosales y murallas anchas e intimidatorias. Desde luego, si las nuragas no tuvieron esencia de fortaleza, bien que lo parecieron. Torres para infundir temor rodeadas de otras torres y de gruesos muros, todos ellos, por si fuera poco, de car&aacute;cter cicl&oacute;peo. Visit&aacute;ndolas, uno piensa que, quiz&aacute;s, la militar y defensiva no fuera su &uacute;nica misi&oacute;n, pero, desde luego, s&iacute; que ser&iacute;a una de las primordiales y, desde luego, la m&aacute;s vistosa y llamativa. Y todo ello en coherencia con los nuevos aires de gesta que trajo la irrupci&oacute;n de la Edad del Bronce en todo el Mediterr&aacute;neo. Algo pas&oacute; sobre el 2300-2200 a.C. que hizo que todo se tambaleara. Los grabados, esculturas, cer&aacute;micas y pinturas comenzaron a representar armas y guerreros, como si la guerra comenzara a idealizarse. Los pueblos se fortificaron y, en muchas ocasiones, se trasladaron a alturas inaccesibles. Las pac&iacute;ficas estelas de Laconi se convertir&iacute;an a posteriori en grabados de guerreros, como de hombres de guerra, fuertemente armados, son muchos de los bronces antropomorfos de la &eacute;poca nur&aacute;gica. Estos vientos de guerra tambi&eacute;n se aprecian en el Bronce espa&ntilde;ol, lo que confirmar&iacute;a una din&aacute;mica mediterr&aacute;nea, cuyo origen y causas se desconocen a d&iacute;a de hoy.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y tras ese frenes&iacute; b&eacute;lico, los tiempos, pasados unos siglos, exigir&iacute;an una redenci&oacute;n religiosa. Y donde antes estuvo la nuraga, sobre el 1.300 se erigir&iacute;a un complejo santuario, de m&uacute;ltiples dependencias &ndash; algunas utilizando torres de la nuraga primera &ndash; entre ellas una gran plaza porticada y, sobre todas ellas, la que m&aacute;s impresi&oacute;n causa, los Templo-Pozo que despu&eacute;s encontrar&iacute;amos en otros complejos nur&aacute;gicos de la isla. En esencia, el Templo Pozo es un pozo monumentalizado al que se accede por una escalera. La ingenier&iacute;a al servicio de los mist&eacute;rico, el agua purificadora y germinal a la que se accede a trav&eacute;s de las geometr&iacute;as en piedra. Desconocemos los ritos, pero cuando bajamos por las escaleras sentimos la honda &ndash; nunca mejor dicho &ndash; espiritualidad que emana el lugar. Al llegar al nivel del agua, y agacharnos sobre el estrecho escal&oacute;n para sentir el agua de la vida, un fuerte sonido nos sorprende. &iquest;Un p&aacute;jaro dentro del pozo? Elevamos la vista hacia el c&iacute;rculo azul de cielo que corona el pozo destocado. Nada, no vemos ave alguna. El sonido, a&uacute;n m&aacute;s fuerte, parece provenir del mismo pozo. Y, entonces, la vemos. Una peque&ntilde;a rana verde, suponemos que una ranita de San Antonio &ndash; santo sobre santa -, sostenida sobre el intersticio de dos sillares parece darnos la bienvenida para callar desde entonces. Nos detenemos unos minutos en el mismo borde del agua redentora y tratamos de comprender su significado para las culturas prehist&oacute;ricas de la isla. Es muchas culturas, el agua es tratada como el origen de la vida y, en casi todas, como unci&oacute;n purificadora. En el propio catolicismo adoptamos esa costumbre ancestral en las pilas de agua bendita de las iglesias, para santiguarse y purificarse con ellas. Puede que los ritos que se celebraran con el agua de los Templo Pozo no difirieran en demas&iacute;a del significado con el que lleg&oacute; hasta nosotros. O s&iacute;, qui&eacute;n sabe, que una cosa es el relato, presa f&aacute;cil de la imaginaci&oacute;n, y otra bien distinta la prueba arqueol&oacute;gica precisa para confirmar una tesis. Y, &eacute;sta, no lo tenemos.<\/p>\n<p>Grabamos con detalle, por tierra y aire del Templo Pozo de Santa Vittoria. Su est&eacute;tica es realmente sugerente, fotog&eacute;nica y pr&oacute;diga para el asombro, como inmediatamente pudimos comprobar. Como muestra de su sexappeal, un bot&oacute;n. Subimos a las redes una corta grabaci&oacute;n realizada con el m&oacute;vil y de inmediato la respuesta fue abrumadora. Si la democracia de los &ldquo;likes&rdquo; algo significara la conclusi&oacute;n s&oacute;lo una podr&iacute;a ser: los Templo Pozo molan, y mucho, adem&aacute;s. Su mensaje parece situarse fuera de los tiempos. &iquest;Qu&eacute; tendr&aacute; esa est&eacute;tica prehist&oacute;rica que tanto atrae a las gentes de hoy?<\/p>\n<p>Sirvieran para lo que sirvieran sus aguas, el pozo sagrado acompa&ntilde;&oacute; los rezos, s&uacute;plicas, ritos y purificaciones durante cientos, miles de a&ntilde;os, pues el cristianismo vino a hacer suyo el lugar, imbuido todav&iacute;a de antiqu&iacute;simas creencias paganas, para cristianizarlo bajo la advocaci&oacute;n de Santa Vittoria, en cuyo honor se erigi&oacute; una ermita todav&iacute;a existente, de origen bizantino, que otorga continuidad al car&aacute;cter sagrado del lugar. La capilla, humilde en su construcci&oacute;n, se encuentra estrat&eacute;gicamente enclavaba en un saliente del farall&oacute;n que define la meseta, justo sobre lo que fue la nuraga primigenia. Desgraciadamente, la encontramos cerrada. Una pena, porque correspond&iacute;a pasar a saludar a la santa que custodia las esencias del lugar desde, al menos, aquellos tiempos remotos en los que los hombres erigieron los santuarios de grandes piedras y pozos monumentales en su honor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Manuel Pimentel Siles<\/p>\n<p><a href=\"..\/..\/home\/arqueologiaen-cerdena-i-de-la-evocacion-tartesica-de-nora-las-estatuas-menhir-de-laconi\/\">&laquo; Anterior<\/a> | <a href=\"..\/..\/home\/arqueologiaen-cerdena-iii-la-geometria-sagrada-de-santa-cristina-y-el-gigantismo-colosalde-la-nuraga-de-losa-de-abbasanta\/\">Siquiente &raquo;<\/a><a href=\"..\/..\/\">Atr\u00e1s<\/a><\/p>\n<p><noscript><\/p>\n<p>\t\t\tEl soporte de JavaScript no est\u00e1 activado en su navegador. Para ver el contenido de esta p\u00e1gina, active JavaScript. Haga clic <a href='http:\/\/www.google.com\/support\/bin\/answer.py?answer=23852' target='_blank'>aqu\u00ed<\/a> para descubrir c\u00f3mo activar JavaScript.<\/p>\n<p><\/noscript><\/p>\n<h2>Arqueoman\u00eda<\/h2>\n<p>Mi direcci\u00f3n, Mi ciudad, Espa\u00f1a&nbsp; &nbsp; &nbsp;| &nbsp; &nbsp; &nbsp; Mi tel\u00e9fono &nbsp; &nbsp; &nbsp; | &nbsp; &nbsp; &nbsp; <a href=\"mailto:Mi email\">Mi email<\/a><\/p>\n<p>&copy; 2014. Mi empresa. All Rights Reserved.<\/p>\n<div\n\n\n<p><em>Publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/arqueomania.es\/home\/santa-vittoria-de-serri-nuestro-encuentro-con-la-nuraga-y-con-el-templo-pozomistico-y-monumental\/\">https:\/\/arqueomania.es\/home\/santa-vittoria-de-serri-nuestro-encuentro-con-la-nuraga-y-con-el-templo-pozomistico-y-monumental\/<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POZO DE SANTA VITORIA. FOTO PIMENTELEl jueves se producir&iacute;a nuestro primer contacto con la cultura nur&aacute;gica, clara exponente del Bronce sardo como ya sabemos. Nuestro primer destino, el &aacute;rea arqueol&oacute;gica de Santa Vittoria de Serri, que, como el museo de Laconi el d&iacute;a anterior, abrieron expresamente para Arqueoman&iacute;a, pues todos los monumentos se encontraban cerrados [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-1073","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos-antiguos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1073","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1073"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1073\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1073"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1073"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arqueomania.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1073"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}